Sobreviviendo al Coronavirus (Primera parte)

No es la primera vez que el mundo se encuentra amenazado por un asesino silencioso que se oculta en cada uno de nosotros y pasa de cuerpo en cuerpo sin ser detectado hasta conseguir un huésped que le proporcione abrigo, alimentándose de este hasta provocarle la muerte. A través de la historia han sido muchas las plagas que han azotado al planeta, dejando millones de muertos a su paso; pero ninguno había sido tratado en un laboratorio ni lanzado como un arma bacteriológica como al parecer fue lo que ocurrió con el último corona virus que hasta el momento mantiene al planeta entero sometido y confinado.

Si bien es cierto Estados Unidos dice tener pruebas de que el actual covid-19 fue diseñado y desarrollado en un laboratorio de Wuhan en China, la Organización Mundial de la salud asegura que esté nuevo corona virus es natural, habita en el murciélago desde tiempos inmemoriales, y que están buscando que animal sirvió de intermediario entre el murciélago y el humano. La gran duda en todo esto radica en el hecho de que, dicho covid-19 apareció por primera vez en Wuhan y de manera estrepitosa se extendió por toda la tierra, siento está población, Wuhan, sede de uno de los laboratorios más importantes que existe; me refiero al Instituto de virología de Wuhan, el más importante, o uno de los más importantes laboratorios de biotecnología de China, en donde se almacenan virus altamente peligrosos como el Ébola por ejemplo.

¿Por qué el Gobierno Chino entonces ocultó la presencia de dicho virus en Wuhan y mintió reiteradamente con respecto al tema? Todo hace pensar en qué, o lo hicieron deliberadamente para infectar al Mundo con esa extraña enfermedad, o todo fue producto de un terrible accidente que detonó en una infección a nivel global de un virus el cual se desconocen muchas cosas. En cualquiera de los casos estaríamos ante la presencia de un ataque bacteriológico sin precedentes en la historia de la humanidad, en donde la ciencia lucha contrarreloj por buscar erradicarlo o por lo menos minimizar su impacto en la sociedad.

Es difícil creer, como lo afirman las fuentes Chinas, de que el covid-19 tuvo su origen en un mercado de Wuhan en donde venden todo tipo de animales para consumo humano, pero en condiciones sanitarias cuestionables, pero que por alguna razón no venden murciélagos en ese lugar, siendo ese animal el portador habitual del corona virus. En la Organización Mundial de la salud insisten en que el murciélago le transmitió el virus a un animal que se desconoce, y este se lo transmitió a su vez a los humanos; se dice que dicho animal era el pangolín cuya carne es muy apetecida por los lugareños, aunque otra hipótesis señala al perro mapache, una especie muy concurrida por su carne, en todo caso, cuesta mucho creer que el paciente cero adquirió la enfermedad luego de comer pangolín comprado en el mercado de Wuhan.

Entonces de ser así, ¿porque el partido Comunista Chino lo ocultó? ¿Por qué se trató tan cruelmente a Li Wenliang, al médico qué lo denunció? Que por cierto, se infectó con el virus y luego murió; son más las preguntas que las respuestas, y el incremento exponencial en los casos en occidente, sobre todo en los Estados Unidos, deja mucho que pensar, sabiendo que el virus pasó más rápido de Wuhan, a Europa y América, que ha Beijing o Shanghai. Lo otro es ese mensaje extraño de partidarios al Gobierno Chino quienes expresaron que el gigante Asiático ya estaba listo para asumir el primer lugar en el mundo, osea, asumiría la supremacía Mundial; en este contexto es difícil pensar que la calidad de los productos Chinos pueda superar a la del país Norteamericano, o el deporte como la NBA o el béisbol de grandes ligas, o la industria cinematográfica y musical de los Estados Unidos sea desplazada por los Asiáticos, no creo que eso ocurra; solo algo así podría conseguirse con un sabotaje económico realizado a gran escala de nivel epidemiológico como el que estamos pasando en estos momentos, en donde millones de empleos se han perdido gracias a la misma pandemia de covid-19, miles de pequeñas y medianas empresas han cerrado sus puertas, y la economía ha colapsado como no lo había hecho en mucho tiempo.

En un hipotético escenario surrealista podríamos imaginar a un Gobierno Comunista Chino tratando de tomar el control del Mundo a través de un ataque bacteriológico silencioso e invisible en todo el orbe terrestre, mediante un virus diseñado por científicos en un laboratorio, y diseminándolo y propagando lo por todos los rincones del planeta; un virus altamente contagioso del que no se conoce cura, tan solo quienes lo inventaron lo saben, y todos quedan a merced del imperio Chino que chantajea a pueblos y países enteros sin piedad enriqueciéndose con un tratamiento que ellos solo producen, pero para lo que no existe una cura definitiva.

Hasta el momento lo único que podemos hacer para sobrevivir a la pandemia es la prevención, usar tapabocas o mascarilla, lavarse bien las manos constantemente con abundante agua y jabón, mantener distancia con otras personas, usar guantes quirúrgicos, no estornudar y usar la mano sino con el antebrazo, dejar los zapatos fuera de casa al llegar de la calle, limpiar la casa regularmente con cloro, usar de manera frecuente alcohol gel en las manos, consultar al médico al presentar alguno de los síntomas como: fiebre, tos seca, mucosidad, dolor de cabeza, fatiga, diarrea, vómitos. La enfermedad parece una gripe o un resfriado común, por eso tiende a confundirse, y no todas las personas presentan los mismos síntomas, incluso hay personas que tuvieron la enfermedad y nunca se enteraron que la tuvieron pues no presentaron síntomas, sólo el examen o test respectivo puede determinar la presencia del virus en alguna persona, así que hasta ahora, sólo la prevención puede evitar que nos contagiemos.

https://www.youtube.com/watch?v=FcLDWpVW0so

Debemos recordar que está enfermedad es altamente contagiosa por lo que está mal que la tomemos a la ligera, y, aunque su tasa de mortalidad es relativamente baja, es un virus letal para personas de la tercera edad, pacientes crónicos y personas con patologías  respiratorias, así que debemos recordar que si portamos el virus y no estamos en esa población de riesgo, también somos un riesgo para esas población que lamentablemente podemos contagiar, así que nuestro reto es cuidarnos y así cuidamos a los demás.

                                                                                                                                                                                 Lenin Borjas     

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